La buena salud empieza en la infancia
La administración de suplementos vitamínicos es una práctica habitual entre los adultos, pero ¿sabía que las vitaminas refuerzan la inmunidad de los niños y aportan beneficios para su desarrollo?
Al nacer, los bebés tienen un sistema inmunitario inmaduro, incapaz de combatir las infecciones. Sin embargo, a medida que crecen, se va reforzando, gracias a la vacunación y a una exposición moderada a los microorganismos del entorno, que actúan creando las defensas naturales del organismo. Son los famosos anticuerpos, responsables de aumentar la resistencia a las enfermedades comunes en esta etapa de la vida.
El sistema inmunitario está formado por una red de células, tejidos y órganos. Trabajan juntos para identificar y eliminar patógenos como bacterias, virus y hongos. Cuando un niño enferma por primera vez, su organismo necesita aprender a reconocer y producir una respuesta inmunitaria eficaz. Una vez que el sistema inmunitario del niño produzca una defensa eficaz, podrá reconocer y combatir a sus enemigos con más facilidad en el futuro.
Por eso, durante el proceso de crecimiento, es esencial que los pequeños reciban todos los nutrientes que necesitan para reforzar su inmunidad. Pero la realidad puede ser distinta.
En algunos casos, los niños tienen dificultades para obtener la cantidad adecuada de vitaminas y minerales de su dieta, ya sea por razones culturales, sanitarias o socioeconómicas. Según el Estudio Nacional de Alimentación y Nutrición Infantil (ENANI-2019), una encuesta sin precedentes encargada por el Ministerio de Salud en colaboración con la Universidad Federal de Río de Janeiro (UFRJ), la anemia, independientemente del tipo, es más común en los bebés de entre 6 y 23 meses, con una prevalencia de 18,9%. El porcentaje era de 5,6% entre los niños de 2 a 5 años. Según el estudio, la prevalencia de la carencia de vitamina B12 en niños menores de 5 años es del 14,2%.
Estas cifras son preocupantes. Al fin y al cabo, hay que tener en cuenta que las principales consecuencias de una baja ingesta de nutrientes para el desarrollo infantil, aparte de la anemia, son un crecimiento deficiente, un bajo rendimiento cognitivo, ceguera nocturna y un sistema inmunitario comprometido, que puede dar lugar a otras enfermedades más graves.
Por eso, cuando se trata de la salud de los niños, hay que prestar especial atención para que coman a diario todos los grupos de alimentos. Cuanta más variedad, más probabilidades hay de que consuman la cantidad adecuada de vitaminas, que están presentes en los huevos, la carne roja, las verduras, las hortalizas de hoja verde, las legumbres, otros cereales y una variedad de frutas según la estación.
Cada vitamina desempeña un papel diferente y le hablaremos un poco de algunas de las que quizá haya oído hablar:
. Vitamina A: es esencial para el buen funcionamiento de la visión y del sistema inmunitario y contribuye al mantenimiento de la piel.
. Vitamina B6: contribuye a la formación de glóbulos rojos.
. Vitamina B12: interviene en diferentes funciones metabólicas, como el metabolismo de las grasas, los hidratos de carbono y la síntesis de proteínas. Su papel también es fundamental en el proceso de división celular, la formación de células sanguíneas y la síntesis de proteínas y mielina (una sustancia importante en el sistema nervioso central).
. Vitamina C: contribuye a la formación de colágeno y a la absorción del hierro de los alimentos.
. Vitamina D3: La vitamina D contribuye a la formación de huesos y dientes, al mantenimiento de los niveles de calcio en la sangre y a la absorción de calcio y fósforo.
. Vitamina E: actúa como antioxidante, protegiendo las células de los daños causados por los radicales libres.
¿Te das cuenta de lo interconectados que están? Al fin y al cabo, el cuerpo humano es como un equipo de fútbol: ¡se necesitan diferentes jugadores con diferentes habilidades para ganar juntos el partido! Por eso es importante empezar a entrenar para este campeonato a una edad temprana fomentando una alimentación sana y natural, así como incluyendo a los niños en actividades que fortalezcan el sistema inmunitario, como nadar, caminar, montar en bicicleta y saltar a la comba.
Estar al día de las citas médicas y las pruebas es esencial para asegurarse de que todo va bien. Con la recomendación de un pediatra, es más fácil saber cuándo y cómo ofrecer la vitaminas y los minerales importantes para cada etapa de la infancia.
Fuentes: