¿Puede la actividad física ser perjudicial para la salud?
Se acerca el final del año y tú, si no lo has hecho ya, vas a retomar tu lista de objetivos y a sentirte orgulloso de todos los logros conseguidos hasta ahora. Puede que algunos objetivos hayan quedado aparcados debido a la intensa rutina, pero no te preocupes, cuando se trata de salud siempre hay algo que podemos hacer para mejorar. Así que qué tal si aprovechas el cambio de año para poner por escrito (y poner en práctica) los objetivos que aún tienes pendientes y creas otros nuevos para el año que comienza. Un ejemplo: practicar algún deporte o actividad física.
Si eres de los que les cuesta hacer ejercicio, o si estás empezando, no vayas más allá de tus límites, hazlo despacio y a tu ritmo. Recuerda el dicho popular: "despacio se llega lejos". Lo más importante es perseverar y seguir practicando. Al fin y al cabo, la actividad física es para toda la vida.
Es habitual aumentar el límite del día o la semana anteriores para mejorar la resistencia. Pero esto debe hacerse progresivamente y, siempre que sea posible, bajo la dirección de un profesional. Si la progresión es brusca, puedes sentir fatiga o una sensación de quemazón en los músculos debido al gran esfuerzo. Lo importante es saber diferenciar los signos para no sobrepasar los límites de tu cuerpo.
Según un estudio de la Sociedad Brasileña de Medicina del Ejercicio y del Deporte, una media de una de cada cinco personas que practican deporte sufre lesiones. Eso es bastante. Los problemas físicos más frecuentes son las contusiones (39,6%), las luxaciones (30,2%) y los esguinces (11,3%). Atención: el fútbol y el culturismo son las actividades en las que se producen más lesiones.
El cuerpo humano tiene un sistema de autoconservación predefinido, lo que significa que le avisará cuando haya alcanzado el esfuerzo máximo. Por lo tanto, los calambres, las náuseas, los temblores, el dolor de cabeza, la temperatura elevada, la visión borrosa u oscurecida y los desmayos deben tomarse en serio. La sensación de no tener fuerza suficiente para realizar los movimientos y la pérdida de coordinación motora también son señales de alarma.
Las consecuencias del ejercicio de alta intensidad sin una preparación física adecuada y de forma repentina pueden ser problemas musculares, articulares y tendinosos, así como los que afectan a la inmunidad e incluso al sistema cardiovascular.
Con la supervisión de un médico, la suplementación con una fórmula que combine colágeno hidrolizado, colágeno de tipo II no hidrolizado y ácido hialurónico pueden contribuir al mantenimiento del cartílago articular. Estos componentes promueven una acción complementaria y sinérgica, reduciendo el proceso inflamatorio, mejorando la funcionalidad del cartílago y proporcionando calidad de vida a quienes buscan estilos de vida más saludables.
La atención y los cuidados son importantes, lo que no significa renunciar a la actividad física. Al contrario. Es esencial mantenerse activo, lo que debe convertirse en una práctica constante. He aquí cómo hacer ejercicio de forma cómoda y segura:
. Antes de empezar a hacer ejercicio, concierta una cita con tu médico para que compruebe tu estado de salud;
. Elige a un profesional cualificado para que supervise tus entrenamientos. Así reducirás el riesgo de realizar movimientos que dañen o desgasten tus músculos;
. Siga una rutina diaria de ejercicios para alcanzar la forma física necesaria y evitar lesiones;
. Estira todo el cuerpo antes (y después) de cualquier actividad física;
. Opta por una dieta rica en nutrientes, con proteínas y carbohidratos, para ayudar aún más a prevenir el daño muscular;
. Hidrátese antes, durante y después del ejercicio;
. Dale a tu cuerpo los descansos adecuados durante y después de la actividad física. Esta práctica también es muy importante para que el cuerpo se recupere y evolucione;
. Esté atento a dolores o molestias excesivos durante y después de la práctica.
Habla con médicos y educadores físicos para entender las necesidades de tu cuerpo y elegir el mejor deporte. Lo importante es seguir moviéndote, ¡siempre dentro de tus límites!