Adelgazar más allá de la báscula: qué cambia en el cuerpo durante la pérdida de peso
Cuando se decide perder peso, es natural que el número de la báscula se convierta en el protagonista. Pero de lo que mucha gente no se da cuenta es de que, mientras el peso desciende, el cuerpo está experimentando una serie de cambios silenciosos e importantes.
Perder peso no consiste sólo en "quemar grasa". Es un proceso complejo que implica adaptaciones metabólicas, hormonales y nutricionales. Entender lo que ocurre en nuestro interior es esencial para que la pérdida de peso sea saludable, sostenible y no ponga en peligro nuestro bienestar.
En este artículo hablaremos de cómo reacciona el cuerpo al proceso de adelgazamiento, de los riesgos de perder peso demasiado rápido y de por qué cuidar la alimentación marca la diferencia en el camino.
¿Adónde va la grasa cuando adelgazamos?
Cuando el organismo entra en déficit calórico, empieza a utilizar la grasa almacenada como fuente de energía. Este proceso libera subproductos, que se eliminan principalmente a través de la respiración en forma de dióxido de carbono. Una parte menor también sale a través de la orina y el sudor.
En otras palabras: gran parte de la grasa "desaparece" al respirar.
La advertencia de la pérdida de peso acelerada
Con el avance de los nuevos tratamientos contra la obesidad, muchas personas están perdiendo peso de forma rápida y significativa. A pesar de los buenos resultados en la báscula, este ritmo acelerado puede acarrear algunos retos.
Estos tratamientos son capaces de reducir en gran medida el apetito, lo que puede dificultar la ingesta adecuada de nutrientes esenciales. Los estudios demuestran que, durante el proceso de pérdida rápida de peso, es frecuente no alcanzar las recomendaciones diarias de vitaminas y minerales importantes, como:
- calcio y vitamina DSon esenciales para la salud ósea;
- hierro, magnesio y potasioesencial para la energía y la función muscular;
- Vitaminas Bque intervienen directamente en el metabolismo.
Cuando el consumo de alimentos disminuye demasiado, el organismo puede entrar en modo "ahorro", lo que dificulta la quema de grasas e incluso repercute en el sistema inmunitario.
¿Pierdes grasa o masa muscular?
Este es un punto crucial. En los procesos de adelgazamiento rápido, una parte importante del peso perdido puede proceder de la masa magra, es decir, del músculo.
Según un artículo publicado en la revista BMJ Nutrición, Prevención y Salud, Entre 25% y 40% del peso perdido en algunos tratamientos de adelgazamiento puede ser masa muscular, no grasa. Esto aumenta el riesgo de sarcopenia, una afección asociada a la pérdida de fuerza, movilidad y calidad de vida.
Además, el músculo es metabólicamente activo. Cuanto menor sea la masa muscular, menor será el gasto calórico diario, lo que facilita el aumento de peso en el futuro.
Por ello, la ingesta de proteínas debe ser aún más cuidadosa durante el proceso de pérdida de peso. En muchos casos, las necesidades pueden rondar entre 1,2 y 2,0 g de proteínas por kilo de peso corporal. Cuando se come menos, no siempre es fácil alcanzar este objetivo sólo con la dieta.
¿Por qué vuelve el peso?
El famoso "efecto rebote" no se produce por falta de fuerza de voluntad. El cuerpo tiene mecanismos naturales para intentar recuperar el peso que ha perdido.
Después de perder peso, pueden aparecer:
- aumento del hambredebido a cambios en los niveles de hormonas que regulan el apetito;
- adaptación metabólicaen la que el cuerpo utiliza menos energía;
- memoria de la obesidadUn fenómeno recientemente estudiado en el que el tejido adiposo y el sistema inmunitario tienden a "recordar" su peso anterior.
Todo esto puede convertirse en un reto a la hora de mantener el peso ganado durante el proceso de adelgazamiento, sobre todo si no se cuenta con el apoyo profesional adecuado.
La nutrición, los suplementos y el seguimiento marcan la diferencia
Ante tantas adaptaciones en el organismo, los cuidados nutricionales se convierten en una parte esencial del tratamiento. Al igual que ocurre tras la cirugía bariátrica, las personas sometidas a otros procesos acelerados de pérdida de peso pueden necesitar cuidados nutricionales:
- suplementos de vitaminas y mineralespara compensar la menor ingesta de alimentos;
- suplementos de proteínaspara ayudar a conservar la masa muscular;
- seguimiento periódicomediante la realización de pruebas de laboratorio para evaluar los niveles de hierro, vitamina B12vitamina D y otros nutrientes importantes.
Estas precauciones ayudan a prevenir las carencias nutricionales, preservar el equilibrio del metabolismo y hacer que el adelgazamiento sea más seguro.
¿Puede la obesidad afectar a la movilidad y provocar enfermedades como la artrosis? Descúbralo aquí: Cuida tu movilidad y aléjate de la artrosis.
Adelgazar es algo más que perder peso
La pérdida de peso es realmente una transformación, pero debe producirse prestando la debida atención al cuerpo en su conjunto. No se trata sólo de reducir medidas, sino de mantener unos músculos fuertes, un metabolismo activo y una salud equilibrada.
Hablar con médicos y nutricionistas a lo largo de este viaje es fundamental para ajustar la dieta, evaluar la necesidad de suplementos y garantizar que el proceso de adelgazamiento sea sinónimo de bienestar, hoy y en el futuro.
Tu cuerpo está cambiando. Cuidarlo en cada etapa marca la diferencia.
Fuente: https://www.anad.org.br/como-o-corpo-reage-as-mudancas-na-dieta/
https://www.webmd.com/obesity/ss/slideshow-what-happens-when-you-lose-lot-weight
https://www.medicalnewstoday.com/articles/when-you-lose-weight-where-does-it-go
https://link.springer.com/article/10.1007/s13679-025-00619-x
https://www.frontiersin.org/journals/nutrition/articles/10.3389/fnut.2025.1566498/full
https://www.mdpi.com/2072-6643/17/23/3659
https://nutrition.bmj.com/content/bmjnph/early/2025/03/02/bmjnph-2025-001206.full.pdf
https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/40289060/
https://www.mdpi.com/1422-0067/24/13/10449