Sudar forma parte de ello, ¡pero no demasiado!
Sudar es una función natural de nuestro cuerpo. Por término medio, liberamos alrededor de un litro de sudor al día, pero la cantidad puede alcanzar los diez litros, especialmente en días calurosos y durante el ejercicio.
Este proceso se conoce como sudoración. En general, sudamos para enfriar nuestro cuerpo mediante la termorregulación. Funciona así: cuando aumenta la temperatura corporal, el cerebro envía señales a más de 3 millones de glándulas que liberan un líquido incoloro compuesto por 99% de agua y 1% de sales minerales, sodio y urea: es el sudor. Al evaporarse de la piel, reduce y reequilibra la temperatura corporal.
La hiperhidrosis es una sudoración excesiva que puede producirse en todo el cuerpo, pero las axilas, las manos, las plantas de los pies, las regiones inguinal y perineal, la cara y la cabeza suelen ser las zonas más afectadas. Todo está causado por una hiperfunción de las glándulas.
Por eso hay que estar alerta, porque la enfermedad -sí, es una enfermedad- puede ser leve, moderada o intensa. Esto significa que puede durar meses o toda la vida, presentando síntomas que a veces pueden resultar desafiantes.
Una de las señales de que sudas más de lo necesario es la sudoración excesiva durante al menos 6 meses sin motivo aparente, sudar mucho en situaciones cotidianas que no requieren esfuerzo y tener antecedentes familiares de hiperhidrosis.
Esta afección se diagnostica clínicamente, teniendo en cuenta las molestias de cada paciente y los factores que pueden desencadenarla, como antecedentes familiares, estrés psicológico, exposición continua al sol en días muy calurosos y actividad física excesiva.
Combatir la sudoración excesiva no es tarea fácil. En primer lugar, hay que identificar la causa y los niveles del trastorno.
Además, hay algunos cambios de hábitos que pueden mejorar su calidad de vida. Éstos son:
. Utilice antitranspirantes indicado por el médico.
. Favorece el calzado y los calcetines de materiales naturales como el lino y el algodón.
. Procura llevar ropa ligera, preferiblemente de algodón.
. Seque bien las zonas afectadas después de ducharse, esto ayudará a que los antitranspirantes se adhieran.
. Evite los alimentos que estimulan la sudoración, como las comidas picantes y las bebidas alcohólicas o con cafeína.
La hiperhidrosis no es una enfermedad grave, pero puede comprometer la calidad de vida e interferir en las actividades sociales, escolares o profesionales. Busque ayuda médica para encontrar el tratamiento adecuado para usted.
Referencias: