Exceso de ácido fólico en el embarazo puede aumentar el riesgo de autismo

O Estado de S.Paulo | 04/09/2017
Fonte: Ludimila Honorato
La sustancia es apenas uno de los varios factores que pueden contribuir para el trastorno, pero la dosis correcta es fundamental para el neurodesarrollo del bebé.

El consumo de folato – o ácido fólico en la forma sintética – antes y durante la gestación es esencial para ayudar en el cierre del tubo neural de los bebés, que formará el sistema nervioso central. La sustancia también evita problemas morfológicos, como anencefalia, apertura palatina y labio leporino, pero el exceso de esa vitamina (B9) puede aumentar dos veces el riesgo de autismo en los niños.

La conclusión viene de un estudio conducido por pesquisidores de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins Bloomberg, en Estados Unidos, que analizó 1.391 madres y sus respectivos hijos entre 1998 y 2013. El nivel de folato en la sangre de ellos fue medido luego después del parto, y los niños fueron acompañados en ese periodo.
Los resultados, presentados en 2016, indicaron que las madres de hijos autistas tenían niveles de folato cuatro veces más altos que lo adecuado. El exceso fue encontrado en una de cada diez participantes.

“El exceso de folato actúa en un cuadro muy específico, en el mecanismo de hipermetilación del ADN del feto, el cual puede perjudicar el neurodesarrollo. El exceso puede perjudicar los genes que realizan la madurez del encéfalo y causar alguna mala formación, pudiendo desenvolver autismo o autismo parcial”, explica Antonio Cabral, doctor en obstetricia por la Universidade Federal de São Paulo (Unifesp) y profesor titular de obstetricia de la Facultad de Medicina de la Universidade Federal de Minas Gerais (UFMG).

Cabral deja claro, no obstante, que el autismo es causado por motivos mucho más amplios que ese factor aislado. “Debe tener predisposición genética y otros factores. El exceso de folato puede tener una consecuencia diferente en otra persona”, afirma.

Autismo. El psiquiatra Andreas Stravogiannis, director técnico de la Associação de Amigos do Autista (AMA), explica que el autismo es un trastorno del neurodesarrollo y tiene múltiples causas. “Tiene el factor genético y los factores ambientales que, junto con los hereditarios, pueden llevar al cuadro”, dice.

Entre las posibles causas ambientales, el especialista cita las infecciones neonatales, problemas en el trabajo de parto, desnutrición de la madre que puede afectar la formación del feto, exposición a sustancias químicas o tóxicas durante el embarazo o del bebé en los primeros días de vida y parto prematuro.

Stravogiannis dice que aún es un cuestionamiento para médicos y para la ciencia el por qué factores tan distintos llevarían a un cuadro de autismo - u otra alteración neurológica. Sin embargo resalta que no toda madre que pasa por alguna de esas situaciones tendrá un hijo autista.

“Cuando se llega al diagnóstico de autismo, cabe investigar las posibles causas, no obstante en la mayoría de las veces las pacientes no tengan evidencias suficientes que justifiquen el autismo”, explica el psiquiatra.

Recomendación continuada. En la época de la divulgación del estudio, algunos médicos rebatieron los resultados. Según las críticas, los pesquisidores estarían siendo ‘irresponsables’ y ‘generando riesgos’ en las madres que, en verdad, deberían continuar tomando la vitamina. Además de eso, un estudio publicado en 2013 en The Journal of the American Medical Association mostró que la ingestión de ácido fólico por gestantes reduciría el riesgo de autismo.

Antonio Cabral explica que, en aquel momento, hubo un alerta de que las mujeres ya estaban ingiriendo ácido fólico en la alimentación. La sustancia puede ser encontrada naturalmente en frutas y vegetales y es utilizada para enriquecer harinas. “Lo que no debe haber es uso en altas dosis”, enfatiza. La ingestión de ácido fólico por gestantes continúa siendo importante.

Por ya consumir la vitamina en los alimentos, incluso sin saber, las mujeres embarazadas o que planean tener hijos deben atender a la dosis correcta en la hora del suplemento. Lo ideal, según Cabral, es ingerir de 0,4 a 0,8 miligramos por día antes de embarazarse y en los tres primeros meses de la gestación, siguiendo las recomendaciones de la Organización Mundial de Salud (OMS) y de entidades brasileñas como el Consejo Federal de Medicina (CFM) y la Federación Brasileña de las Asociaciones de Ginecología y Obstetricia (Febrasgo).

Esa dosis, no obstante, puede variar de una mujer para otra. “Si la mujer tiene alguna actividad o hábito que pueda reducir el ácido fólico [en el organismo], como fumar o actividad física intensa, puede usar dentro de esa dosis o un poco más. Debe conversar con el médico para ver si es excesiva”, dice Cabral. Un examen de sangre que mide la cantidad de folato también puede auxiliar en la prescripción correcta de la vitamina.

Ausencia o ingestión incorrecta. En Brasil, el 55,4% de las mujeres se embarazan sin planearlo, según una pesquisa realizada por la Escuela Nacional de Salud Pública de la Fundação Oswaldo Cruz (ENSP/Fiocruz). Es decir, ellas no se benefician de las acciones positivas del ácido fólico antes de la concepción. Además de ayudar en el neurodesarrollo y en la morfología, la vitamina auxilia en la formación del corazón y, si tomada en dosis más bajas durante toda la gestación, evita parto prematuro, afirma Cabral.

El riesgo de exceso de folato en la sangre no es tan difícil. Por ser una vitamina común, la sustancia es vendida en farmacias sin necesidad de prescripción médica y distribuida gratuitamente por el Sistema Único de Salud (SUS). En este último caso, ella es adquirida para diversos fines, como contra anemia, y puede estar disponible en dosis mayor que la indicada para embarazadas.

Más estudios. “El suplemento adecuado es protector - continua siendo el caso del ácido fólico”, dice Daniele Fallin, una de las autoras del estudio de Johns Hopkins Bloomberg. Sin embargo, los pesquisidores dicen que más estudios son necesarios para determinar cuánto de ácido fólico una mujer debería consumir durante la gestación.

“El ácido fólico actúa en el primer trimestre, principalmente, en el tubo neural. Tendría que ver si en ese periodo inicial [las madres] tenían valores elevados”, considera Stravogiannis, apuntando para el hecho del estudio haber medido los niveles de folato en el post-parto. En medio a los beneficios importantes y posibles riesgos del exceso de folato en gestantes, el alerta es para que los médicos y mujeres se fijen en la dosis adecuada de la sustancia.
 
Ver en la íntegra
arrow_backward Leer más Material
Atención al Cliente 0800 724 6522
faleconosco@biolabfarma.com.br
Manténgase conectado
Nós usamos cookies e outras tecnologias semelhantes para melhorar a sua experiência, personalizar publicidade e recomendar conteúdo de seu interesse. Ao navegar em nosso site, você está ciente de tal monitoramento. Para mais informações, consulte a nossa nova Política de Privacidade.